Forn Can Pau

Arraigado Histórico

Forn Can Pau

 

En la calle de la Constitución, 52, existe desde siempre una panadería que se llamaba Ca n’Amer, a pesar de que no se sabe la fecha exacta de inicio de actividad. Alfonso Corbalán la adquirió en 1955 y le cambió el nombre, Forn Can Corbalán. La tuvo en funcionamiento durante veinte años.

Por otro lado, Pau Puigserver empezó a trabajar a los catorce años en el Forn Can Coll d’es Puiget, que fue una de las panaderías más grandes de Llucmajor. Después, en 1986 coincidieron las ganas de tener su propio negocio con su experiencia y la oportunidad de venta de Can Corbalán, y es así como empieza con su propia panadería.

Ca’n Pau es conocido por sus magníficas cocas de verdura. Como curiosidad, durante los años 80 y 90, había días con colas de más de 150 personas para adquirir estas cocas. Por otro lado, también son reconocidos por las ensaimadas que tienen la acreditación de haber obtenido el tercer premio en el IV Campeonato Mundial de Ensaimadas, además de otras menciones en diferentes certámenes.

Su hijo Miquel se puso al frente de la panadería diez años más tarde, en 1996, el cual, aparte de la elaboración típica de los productos mallorquines, como la ensaimada, los cocarrois, las panades, etc., ha querido innovar y se ha especializado en la realización de ensaimadas de diferentes sabores, como la exitosa «ensaimada bomba», hecha con galletas Oreo y Kinder Bueno, entre otras golosinas. También se ha especializado desde hace quince años en la realización del «cardenal», pastel muy conocido en la isla, pero que nunca nadie había hecho en Llucmajor. Ca’n Pau también se distingue por el tamaño de sus productos, y, como dice Miquel, «¡ofrecemos un precio muy bajo por un tamaño tan grande!».

 

Foto ruta