La Florida, una mercería de Inca al servicio de toda Mallorca

Hacia el año 1870 se trasladó de Palma a Inca un joven Pere Cortès que estableció al principio de la calle de Sant Bartomeu, hoy plaza España, un comercio de tejidos y mercería. Se casó y tuvo tres hijos y una hija: Jaume, Antoni, Maria y Pere, que murió siendo muy joven. Los dos hijos mayores heredaron el negocio que después pasó a Pere y Joaquim, hijos de Jaume, quienes decidieron separar la mercería de los tejidos. Joaquim pasó la mercería a un edificio contiguo. Fue un 14 de abril de 1949 y estuvo regentada por Joaquim Cortès y Joana Maria Forteza. Este joven matrimonio tuvo 5 hijos: Francesca Joana, Santiago, Maria Antònia, Inmaculada y Rafel Pau. Cuando se retiraron, los dos hijos pequeños empezaron a dirigir la mercería hasta la jubilación de Inmaculada, quedando Rafel Pau al frente de la tienda.

Joaquim y Joana Maria, en el mostrador de venta de la merceria

Hasta aquí una breve narración de la historia de este comercio emblemático que este año 2024 ha cumplido 75 años desde que inició su andadura separada de los tejidos.

El edificio

El edificio donde está ubicada la mercería es una construcción realizada a principios del siglo XX sobre otra más antigua, destacar que en el sótano hay una habitación con una bóveda de cañón. Los escaparates de la tienda son de estilo modernista. Son muchos, sobre todo extranjeros, quienes se acercan para fotografiarlos y a menudo entran para disfrutar de la visión de un mobiliario de madera antiguo.

Su clientela

La gran mayoría de clientes de la Florida son de Inca y de los municipios de alrededor, aunque no es extraño encontrarlos de cualquier otra localidad mallorquina, desde Pollença a Santanyí o de Artà a Andratx e incluso de las otras islas del Archipiélago balear. Y todo esto gracias a que ofrecen una gran variedad de artículos, de calidad y de precio moderado, y a todo ello tenemos que añadir un trato humano y agradable. Además, todo aquel que lo solicita consigue asesoramiento del producto que más le puede interesar, así como también la mejor manera de utilizarlo.

Joaquim solía decir que la mercería no te hace rico, puesto que los márgenes son muy exiguos, pero sirve para dar de comer a la familia.

Los artículos en venta

Muchos y variados son los artículos que ofrecen: desde los emblemáticos botones, puntillas, cintas, medias, calcetines, ropa interior, agujas, hilos para coser y de bordar, hasta enseres para modistas y bordadoras. Destacar también que somos, si no los únicos, si una de las pocas mercerías que todavía forramos botones, actividad que empezamos junto con la de forrar hebillas hace unos 70 años.

Con motivo de la celebración este año del 75 aniversario el escritor Joan Guasp Vidal ha dedicado una elegía a la mercería “La Florida”. El Ayuntamiento de Inca le ha entregado una cerámica de Francesca Truyol que representa el mostrador y estantería de una mercería, y el Partido Popular le hizo entrega de un siurell. Anteriormente la mercería también había sido distinguida con una placa de plata en la Noche del Comercio, y el Ayuntamiento de Inca le concedió el premio Dijous Bo del que Inmaculada y Rafel Pau quisieron hacer partícipes a todos los clientes.

Futuro de la mercería

A estas alturas es difícil predecir lo que pasará en un futuro puesto que las nuevas generaciones se alejan cada vez más de esta línea de comercios, así como también los jóvenes buscan profesiones derivadas de los estudios superiores. No obstante, comentar que este tipo de establecimientos son imprescindibles para luchar frente a una globalización deshumanizadora. Estos comercios son los que hacen pueblo y que, a la vez, lo enriquecen puesto que las ganancias, en gran parte quedan en el pueblo. Veremos qué pasa. De momento, La Florida sigue sirviendo con ilusión a los vecinos de Inca y a toda Mallorca.

Santiago Cortés Forteza es hijo del fundador de La Florida